Encuentro de Superioras: un espacio de escucha, discernimiento y fraternidad

Con un marcado acento en el cuidado mutuo dio comienzo el IV Encuentro de Superioras en Madrid. Un encuentro concebido como un espacio para compartir la vida, escuchar las inquietudes del día a día y renovar las energías en el servicio a la comunidad.
Las palabras de bienvenida de la Superiora General han puesto de relieve la importancia de este servicio de acompañamiento. Reconociendo tanto las alegrías como los cansancios, las preocupaciones y las decisiones complejas que afronta cada superiora en su labor diaria, se ha subrayado con ternura que la misión y la vida comunitaria no pueden sostenerse desde el aislamiento, sino desde la necesidad mutua y la empatía. El encuentro invitó a las participantes a poner sobre la mesa la realidad concreta de cada hermana y de cada comunidad.

Como elemento simbólico central de las jornadas, cada una de las asistentes ha encontrado una brújula en su lugar. Este símbolo, junto a una brújula de mayor tamaño que preside la sala, recuerda que el «Norte» que guía la trayectoria, el servicio y los discernimientos es Dios y su voluntad, en consonancia con la llamada del papa León XIV a centrar la vida consagrada en el Señor.
En el corazón de esta brújula se visualizan tres círculos entrelazados que representan el Don, la Acogida y Respuesta y la Comunión. En el centro de los tres círculos también resplandece una vela como signo de la presencia del Espíritu Santo, junto al lema «Hacer crecer», una invitación a generar vida, dar espacio al otro y celebrar las diferencias como una riqueza compartida.


Durante el desarrollo de las jornadas, las superioras han tenido espacios para la formación, la revisión del curso anterior, la oración y la convivencia. Al cierre de cada sesión se recogían las vivencias en palabras clave para tejer un camino común marcado
por la sencillez, la verdad y la fraternidad.
El encuentro ha transcurrido con un profundo sentimiento de gratitud por el camino recorrido y con la mirada puesta para seguir siendo «levadura de unidad» en medio de la sociedad actual, caminando juntas con libertad y confianza.




