top of page

Centenario de las Hermanas Trinitarias en Málaga: una memoria compartida

  • 2 feb
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: hace 2 días


Las Hermanas Trinitarias celebraron el centenario de su presencia en Málaga, conmemorando un siglo de compromiso socioeducativo, pastoral y cultural en la ciudad. Esta celebración recordó la huella de una misión que comenzó en 1925 y que, cien años después, continúa viva a través del acompañamiento, la acogida y el servicio a las personas más vulnerables.


El inicio de esta conmemoración tuvo lugar con la Eucaristía celebrada en la Santa Iglesia Catedral de Málaga, un encuentro que reunió a la comunidad trinitaria, la comunidad educativa, antiguos alumnos, familias y representantes de la vida social y eclesial de la ciudad. La celebración quiso ser, además de un acto conmemorativo, un impulso para renovar el compromiso con la sociedad malagueña.


La llegada de las Hermanas Trinitarias a Málaga respondió al deseo de acoger y acompañar a jóvenes en situaciones de especial dificultad, siguiendo el carisma fundacional de Francisco de Asís Méndez Casariego y Mariana Allsopp González-Manrique. Desde entonces, su presencia se fue concretando en diferentes ámbitos de intervención social y educativa.


Entre sus primeras iniciativas destacaron los talleres de bordado y formación laboral, espacios en los que generaciones de jóvenes pudieron aprender un oficio que les permitió construir un futuro con mayor estabilidad. Estos talleres, además, contribuyeron al patrimonio artístico de la ciudad, especialmente a la tradición de la Semana Santa malagueña, a través de la elaboración de palios, mantos, túnicas y ornamentos para diversas hermandades.


A lo largo de los años, las Hermanas también impulsaron un internado y una residencia universitaria, ofreciendo hogar y acompañamiento a jóvenes sin recursos o procedentes de entornos familiares complejos. Bajo el lema “Una puerta siempre abierta”, estos espacios se convirtieron en lugares de acogida y esperanza.


Otro de los ámbitos significativos de su misión fue la pastoral penitenciaria, desarrollada de manera discreta y constante, centrada en acompañar y dignificar a personas privadas de libertad, reflejando el carácter humanizador, redentor y liberador del carisma trinitario.


La obra educativa fue evolucionando con el paso del tiempo, desde la formación profesional en oficios hasta el actual Colegio C.E.S. Santísima Trinidad, integrado en la Fundación Educativa Santísima Trinidad (FEST). Este proyecto mantiene una clara vocación de atención a los más vulnerables y continúa siendo un referente educativo en la ciudad.


Durante este siglo de presencia, las Hermanas Trinitarias atravesaron momentos complejos, como la persecución religiosa de 1931 o los años de la Guerra Civil. A pesar de las dificultades, la comunidad mantuvo firme su compromiso con la misión, confiando en la providencia y defendiendo la dignidad de las mujeres y jóvenes a quienes acompañaban.


Hoy, cien años después, la presencia trinitaria en Málaga continúa sostenida por la colaboración entre hermanas, profesorado, familias y comunidad educativa, que comparten el mismo espíritu de acogida y servicio.


La celebración del centenario se vivió como un reconocimiento agradecido a todas las personas que han formado parte de esta historia y como una invitación a seguir construyendo futuro desde el mismo compromiso que inspiró sus orígenes.emoria compartida y gratitud.

 
 
bottom of page