Nos encontramos con el Papa León XIV
- hace 6 días
- 1 Min. de lectura

Tuve el regalo de saludar al Santo Padre en nombre de toda nuestra Congregación, y lo viví con profunda emoción. Fue un momento sencillo, pero de gran significado.
Le hicimos entrega de la película Las locas del Obelisco como expresión de nuestras raíces y del carisma que sigue vivo allí donde acompañamos a mujeres y jóvenes en situaciones de vulnerabilidad.
En ese breve encuentro, percibí con claridad que nuestra misión forma parte del corazón de la Iglesia: servir, dignificar y no acostumbrarnos nunca al sufrimiento ajeno.
El Santo Padre acogió el gesto con cercanía. En su mirada reconocí una paternidad serena que sostiene y anima. Fue un instante breve, pero de profunda densidad espiritual. Sentí que nuestra misión —servir, acompañar, dignificar, proteger— está en sintonía con el corazón de la Iglesia y con su exhortación Dilexit nos.
En ese encuentro renové interiormente nuestro compromiso: seguir siendo una presencia humilde y valiente allí donde la dignidad humana está herida; no acostumbrarnos nunca al dolor ajeno; y mantener viva la pasión por el Evangelio que impulsó a nuestros fundadores.
Belén Berjillo - Hermanas Trinitarias



